Nuevos límites para el orden y el desorden

Han pasado tres años desde que presentara en esta sala sus ‘Caprichos y disparates’, y este tiempo ha servido para confirmar que Miguel y Mercedes tuvieron buen ojo: José Carlos Naranjo vuelve a la Galería Birimbao cargado de premios, exposiciones y reconocimientos por una pintura fresca e innovadora, y, como él mismo, algo descarada.

No ha perdido el interés por la historia de la pintura, volvemos a encontrar alusiones a Goya -el Vuelo de brujas del aragonés inspira una de las series- y un personalísimo uso de las luces en escenas nocturnas.

José Carlos Naranjo

Los tres dípticos Orden y desorden, que dan título a la exposición, se componen de un fragmento de suelo con el que se relacionan unas piernas o pies, dando un paso más al juego de personajes que deambulan sin destino por las obras de José Carlos. Parece que se pueda adivinar el resto de una obra de mayor tamaño, como si en el fondo supusieran una reducción a la esencia de una escena que se nos invita a recrear.

José Carlos Naranjo José Carlos Naranjo

De nuevo podemos encontrar ese guiño a la pintura de Goya en el tatuaje que pinta sobre la pierna femenina, que parece inspirarse en el lienzo Duelo a garrotazos, que algunos especialistas interpretan como la batalla entre la España liberal y la absolutista.

José Carlos NaranjoFrancisco de Goya.

El Vuelo de brujas, que puede visitarse en el Museo del Prado, protagoniza una serie de seis lienzos de pequeño formato en los que José Carlos viene, de alguna manera, a actualizar o recontextualizar la sátira de Goya sobre las creencias y supersticiones populares, de manera contundente en unos casos y con más sutileza en otros.

Francisco de Goya. Vuelo de brujas José Carlos Naranjo José Carlos Naranjo

En esta misma línea tenemos que rescatar los dos pequeños lienzos que nos reciben en la galería, en los que se ven representadas las manos de ese personaje central del cuadro de Goya, que se cubre con una manta huyendo de las brujas, y que el gaditano transforma casi en amuletos o exvotos contra el mal de ojo o la brujería.

José Carlos Naranjo

En esta evolución de su estilo, José Carlos llega a prescindir en algunos de sus lienzos de esos personajes desorientados que venían a invitarnos a unirnos en ese camino hacia el interior incierto de los mismos, y parece convertirnos en los protagonistas que vagan buscando un rumbo por el cuadro.

José Carlos Naranjo

Estas obras dejan traslucir con más claridad ese punto fotográfico que encontramos siempre en la pintura de José Carlos, tanto por esas luces que parecen emanar de un flash como por el recorte y aislamiento de la escena de su contexto completo.

Al dominio formal del claroscuro a que ya nos tiene acostumbrados, con esas fuertes luces en primeros planos contrastando con la oscuridad de fondos a medio descubrir, añade ahora un ejercicio de virtuosismo para mostrar texturas y materiales con tal sencillez que ni siquiera necesita terminar de ejecutar, dejando ver las imprimaciones y el boceto en algunos lugares.

José Carlos Naranjo

La sencillez en la composición contrasta con la atención a los detalles a la hora de ejecutar las piezas, el cuidado en la pincelada, incluso en el goteo o el chorreo, para hacernos llegar con los mínimos elementos todo lo que él encuentra y esconde bajo la pintura que vemos.

Encontramos en estas obras a un José Carlos en plena transición que, tanto en lo personal como en lo pictórico, avanza sobre lo que él define como “límites cotidianos”, traspasando ese punto de comodidad de lo dominado y desarrollando un lenguaje que busca la esencia, la propia e indisoluble identidad.


Puedes encontrar más información sobre José Carlos Naranjo en su web.

Un comentario sobre “Nuevos límites para el orden y el desorden

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *