Drawing Room crece y olvida el dibujo

En su tercera edición, Drawing Room ha adoptado varios cambios tanto formalmente como en los contenidos. Para empezar, la feria ha hecho mudanza y este año se celebra en la segunda planta del Círculo de Bellas Artes. Además, en el salón de baile, las galerías cuentan con un estand al uso, dejando atrás los espacios diáfanos donde se mezclaban propuestas de ediciones anteriores. En cuanto al contenido, la cita ha seguido evolucionando en el mismo sentido que se vislumbraba el pasado año y en la feria encontramos todo tipo de expresiones artísticas, restando en parte importancia a la presencia del dibujo. Eso sí, a pesar de que la especialización haya quedado algo aparcada, sigue manteniendo un gran interés.

Entre nuestros preferidos de esta edición de Drawing Room están los impresionantes dibujos de la jiennense Ángeles Agrela. Sus piezas, expuestas en Yusto/Giner (4) merecen una visita y un rato de admiración. Comparte estand con ella el malagueño Javi Calleja, que no sólo lleva algunas de sus últimas obras sino que ha creado todo un ambiente con mobiliario incluido. Para nosotros Calleja es siempre parada obligatoria.

Como lo es también el Espacio Olvera (26). La galería sevillana vuelve esta edición con dos apuestas. María Bueno y Chelo Matesanz, que lleva piezas de la muestra Vírgenes para vestir, que se expone estos días en su espacio del barrio de San Pablo. Es imprescindible pararse a ver con detalle las piezas.

Además, hay que detenerse a ver la obra de Sergio Porlán, que usa leche de soja como pigmento para crear una veladura que deja intuir el hierro tras el metacrilato. En galería Art Nueve (5).

Igualmente interesante es la reflexión que plantea Navid Azimi Sajadi sobre el mestizaje cultural en A01 Gallery (9) y el trabajo geométrico del portugués Manuel Caeiro en Carlos Carvalho Arte Contemporânea (6).

La ironía de las piezas del granadino Paco Pomet son siempre una apuesta segura. En Drawing Room hay varias piezas suyas en el estand de My name’s Lolita Art (25).

Los dibujos en grafito de Irene González en la Galería Silvestre (22) son siempre impresionantes al igual que las obras de Luis Feo en N2 Galería (23). Aunque parezca lo contrario, no es fotografía sino grafito sobre papel piedra.

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